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El error de los Influencers

Actualmente las redes sociales tienen una gran importancia en nuestra vida cotidiana. Hoy es muy difícil encontrar a alguien que no sepa lo que es Facebook, que no tenga Instagram o que nunca haya abierto su cuenta de Twitter. Es por esto que desde hace un par de años las empresas han empezado a considerar a las redes sociales como un medio fundamental para llegar al cliente.

Una de las maneras más efectivas que han surgido es utilizar Influencer Marketing (en este post te explicamos su importancia), que prácticamente trata de trabajar con influencers que logren encontrar su lugar en la comunicación de la marca y así incentivar el crecimiento de ésta. Sin embargo, hay un error enorme que suelen cometer algunos creadores de contenido: convertir sus redes en nada más que un espacio publicitario.

Cuando un influencer comienza a dejar de lado su contenido orgánico, lo que lo llevó a conseguir a su audiencia en primer lugar, para ofrecer mensajes armados cuyo único objetivo es venderte algo, sus seguidores comenzarán a desaparecer pues su credibilidad empieza a verse realmente comprometida.

Si hay algo que deben mantener en mente tanto las marcas como los influencers, es que los usuarios de las redes sociales no son “clientes” de los influencers. Debemos recordar el por qué se les llama “comunidad”: son personas interactuando con otras personas, así que lo que ellos esperan es recibir contenido en el que puedan participar, y no revivir los comerciales de la TV en su teléfono móvil.

Es cierto que al influencer puede resultarle difícil el negarse a alguna campaña con marcas, pues estas colaboraciones generalmente son pagadas. Además, uno nunca sabe lo que pueda pasar si comienzas a rechazar este tipo de contenidos, perder la confianza y atención de las marcas es un miedo que se adquiere una vez que has logrado posicionarte en la mira. Sin embargo, debe empezar a cuestionarse qué es lo más importante: aceptar todo lo que llega o mantener a su audiencia.

Sabemos que no hay una regla universal que indique cuánto contenido de paga se debe publicar, pues todo depende del perfil del influencer: temas de los que habla, frecuencia con que lo hace, a qué público está dirigido y demás. No obstante, nosotros creemos que lo ideal sería que la publicidad no abarcara más allá del 25% de sus publicaciones. Así podrá mantener la confianza de sus seguidores, y además lograr que tomen sus anuncios como una recomendación, que es el objetivo de la mayoría de las campañas.

Finalmente es el influencer el que conoce a su comunidad, sabe lo que buscan en su perfil, lo que les gusta y lo que no aceptarían jamás. Por ello, cuando se desea hacer una campaña con influencers, es importante que ellos participen en la elaboración del plan de contenidos, pues así el mensaje puede comunicarse efectivamente y sin el temor de perder la credibilidad que se han ganado con esfuerzo.